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Daniel Pollack: "El fallo del juez Griesa no causó el default de la Argentina en 2014"
LA NACION
NUEVA YORK.- Dan Pollack tiene dos cartas enmarcadas en las nuevas oficinas de McCarter & English. Una está escrita de puño y letra por Alfonso Prat-Gay y está colgada con una foto del ex ministro de Economía de la Nación, donde se lo ve sonriente y con los brazos abiertos. La otra, impresa, de mayo de 2016, tiene el membrete de la Corte de Distrito de Nueva York y la firma de Thomas P. Griesa, el juez que presidió el litigio por la deuda entre la Argentina y los holdouts, entre ellos, los "fondos buitre".
"Lo recuerdo como un gran humanitario, que fue amable con todos los que se presentaron ante él. Creo que fue una persona tolerante y considerada", describe Pollack a Griesa pocos días después de su fallecimiento, en una entrevista exclusiva con LA NACION. "Tenía una personalidad muy equilibrada. Nunca lo vi perder su temperamento o su ecuanimidad", agrega el abogado.
Hubo, al menos, una vez en la cual Griesa pareció exasperarse, según recuerda Pollack. Fue en una audiencia del caso argentino, en 2012, en la que el juez le preguntó varias veces a uno de los abogados del país, Carmine Boccuzzi, si era cierto que la entonces presidenta, Cristina Kirchner, y su ministro de Economía, Hernán Lorenzino, habían dicho que no le pagarían un centavo a los demandantes, desobedeciendo su fallo. Boccuzzi eludió la pregunta y el juez lo interrumpió tres veces, levantando su voz: "No me está contestando la pregunta".
"Puede haber estado... animado", apunta Pollack, con una sonrisa. "Pero eso no significa que haya perdido su temperamento o su autocontrol", señala.
Lo que ocurrió después es conocido: la llamada "saga pari passu", una referencia al fallo más célebre de Griesa en el litigio, gestó un nuevo default -esta vez, "técnico"-, del cual la Argentina comenzó a salir tras la llegada a la Casa Rosada de Mauricio Macri.
"Éste fue un caso de carrera para el juez Griesa. Fue el caso individual más importante y más largo que presidió en más de 40 años como juez", afirma Pollack, quien fue nombrado, en junio de 2014, como Special Master por Griesa para timonear las negociaciones entre la Argentina y sus acreedores. "Creo que el juez Griesa sintió en 2014 que había hecho todo lo que podía hacer como juez para resolver el caso, y que era hora de traer a alguien más. Él me dijo: «He hecho todo lo que puedo como juez, ahora depende de usted poner fin a este caso»".
"La Argentina creía que los fondos estaban actuando de forma inmoral. Los fondos creían que la Argentina estaba actuando no sólo de manera inmoral, sino también ilegal. Había un enfrentamiento total", rememora.
El mediador conoció al juez al comparecer ante él como abogado, en los 70 y los 80. Pollack destaca su gusto por la música -Griesa tocaba el piano-, el ballet y el teatro, y su apetito para viajar, aun en su vejez. "Entendía a otras personas, como lo hacen los viajeros", dice. Años después, cuando le entregó la responsabilidad de poner fin al conflicto, le preguntó por qué lo había elegido. Griesa nunca le contestó. Sólo le dijo que no había pensado en nadie más. En su oficina se ve la marca que le dejó el caso: además de las dos cartas tiene artículos de periódicos colgados en las paredes y, en una repisa, una caricatura publicada por LA NACION, donde aparece junto a Cristina Kirchner y Axel Kicillof.
El kirchnerismo y otros críticos de Griesa afirman que, con sus fallos, abusó de sus poderes, fue demasiado lejos y afectó la soberanía del país. Pollack, en cambio, cree que el magistrado fue justo, que aplicó la ley, y que es "absurdo" argumentar que favoreció a los fondos o que provocó el default de 2014 con sus famosas cautelares, que le ordenaron al país pagarle a todos los acreedores, incluidos los que optaron por llevar al país a los tribunales, o no pagarle a ninguno.
"El fallo de Griesa no causó el default", afirma Pollack.
Es una "falacia", según evalúa el mediador, sugerir que Griesa "limitó a un soberano". Y ofrece su visión del caso: "El soberano estaba involucrado en una transacción comercial, no más importante y no menos importante que cualquier otra parte. La Argentina no tuvo que venir a Nueva York a recaudar dinero. Lo hizo. Si venís a Wall Street a recaudar dinero, jugás según las leyes".
Griesa nunca creyó que sus mandatos "gobernaran" la Argentina, según afirma Pollack. Su trabajo sólo fue dictar sentencia según la ley. Punto. Y si bien afirma que los ataques que recibió el juez -Cristina Kirchner lo llamó "senil"- fueron gratuitos e injustos, cree que no influyeron en sus decisiones.
"¿Cómo se sentiría cualquier ser humano al ser vilipendiado? Creo que estaba desconcertado sobre por qué alguien diría las cosas que se dijeron sobre él. El juez Griesa entendió que se trataba de comentarios políticos y que su papel no era responder o tomar represalias", comenta Pollack.
Cualquier intento por dilucidar qué hubiera pasado ante otra actitud del kirchnerismo frente al juez y los demandantes "es mera especulación". No hay cómo saberlo.
"No creo que intentara ser punitivo con el gobierno anterior, no creo que intentara favorecer o desfavorecer a una de las partes. Era un juez experimentado, que sabía y entendía que su trabajo consistía en dictaminar sobre cuestiones legales", observa quien fue mediador.
Asimismo, Pollack rechaza el argumento de que Griesa perdió su paciencia con la Argentina al momento de escribir el fallo pari passu. "Nunca vi al juez Griesa perder la paciencia. Jamás. Y no creo que eso fue lo que pasó. Él vio un argumento legal a favor de un fallo y respaldó ese argumento, que luego fue respaldado por la Corte de Apelaciones", responde. Nunca se arrepintió, afirma Pollack, quien ensayó una lectura mixta sobre ese famoso fallo: "Algunas personas dirán que fue imprevisor, otras dirán que fue inspirado".
"Creo que el juez Griesa creía profundamente en el estado de derecho y creo que se enorgulleció, justificadamente, de su papel al presidir estos casos, como lo hizo, durante 15 años. Creo que demostró devoción a su juramento constitucional, y no permitió que los ataques personales contra él influyeran en su juicio", cierra Pollack.
Y en su diálogo con LA NACION, responde cuál cree que será el legado del fallecido juez Griesa: "Creo que la influencia duradera del juez, en estos casos, es que el estado de derecho, en este país, será respetado".
Mini bio
Profesión: Abogado
Antecedente: Fue designado por el juez Thomas P. Griesa en 2014 como mediador?en el litigio por la deuda entre la Argentina?y los holdouts, entre ellos los fondos buitre